En 1989, un grupo de empleados de JPMorgan Argentina decidió respaldar una iniciativa del proveedor gastronómico de la empresa, para ayudar a comunidades rurales en provincias del norte argentino a cubrir sus necesidades más básicas.
El esfuerzo apuntaba a los niños de los parajes que asisten a escuelas rurales públicas, como también a sus familias. Estas comunidades carecen virtualmente de actividad económica y servicios públicos, y el acceso a la asistencia social es mínimo o inexistente. La escuela rural y su Director suelen ser las presencias institucionales más sólidas en estas comunidades, y constituyen el núcleo de la actividad comunitaria.
Con el transcurso de los años, el grupo inicial de voluntarios y benefactores creció, incluyendo a empleados de ING y Deutsche Bank, además de profesionales de otras empresas. A fines de 2001, el número de comunidades rurales asistidas ascendía a 40.
En el año 2002, como consecuencia de la grave crisis económica y social, se hizo evidente la imperiosa necesidad de no sólo fortalecer el apoyo básico a estas comunidades aisladas, sino también de buscar e implementar soluciones tendientes a generar una mínima actividad económica sustentable.
Se decidió institucionalizar los esfuerzos que se habían desarrollado durante tantos años en un marco de informalidad, creando una organización sin fines de lucro inscripta de conformidad con las leyes argentinas.
Fundación Cruzada Argentina se creó el 10 de diciembre de 2002 con el compromiso financiero por los tres años subsiguientes, de 72 benefactores individuales residentes y no residentes en el país, de los cuáles 32 actuaron como fundadores. El 3 de abril de 2003 se obtuvo la aprobación de las autoridades argentinas para funcionar con carácter de persona jurídica y el 24 de septiembre de 2003, se aprobó la solicitud de reconocimiento de la exención impositiva.
El esfuerzo apuntaba a los niños de los parajes que asisten a escuelas rurales públicas, como también a sus familias. Estas comunidades carecen virtualmente de actividad económica y servicios públicos, y el acceso a la asistencia social es mínimo o inexistente. La escuela rural y su Director suelen ser las presencias institucionales más sólidas en estas comunidades, y constituyen el núcleo de la actividad comunitaria.
Con el transcurso de los años, el grupo inicial de voluntarios y benefactores creció, incluyendo a empleados de ING y Deutsche Bank, además de profesionales de otras empresas. A fines de 2001, el número de comunidades rurales asistidas ascendía a 40.
En el año 2002, como consecuencia de la grave crisis económica y social, se hizo evidente la imperiosa necesidad de no sólo fortalecer el apoyo básico a estas comunidades aisladas, sino también de buscar e implementar soluciones tendientes a generar una mínima actividad económica sustentable.
Se decidió institucionalizar los esfuerzos que se habían desarrollado durante tantos años en un marco de informalidad, creando una organización sin fines de lucro inscripta de conformidad con las leyes argentinas.
Fundación Cruzada Argentina se creó el 10 de diciembre de 2002 con el compromiso financiero por los tres años subsiguientes, de 72 benefactores individuales residentes y no residentes en el país, de los cuáles 32 actuaron como fundadores. El 3 de abril de 2003 se obtuvo la aprobación de las autoridades argentinas para funcionar con carácter de persona jurídica y el 24 de septiembre de 2003, se aprobó la solicitud de reconocimiento de la exención impositiva.
Nuestra Historia
